Juan Sebastián Elcano y la vuelta al mundo: La gesta de la nao Victoria.

De la condena por traición a la gloria eterna: La épica travesía de la Nao Victoria a través del abismo oceánico

24 de agosto de 2026 Lectura: 14 min

El 8 de septiembre de 1522, dieciocho hombres exhaustos, famélicos y descalzos desembarcaron en el puerto de Sevilla sosteniendo cirios encendidos. Apenas podían mantenerse en pie. Sus rostros desencajados reflejaban el horror de tres años de inanición, tempestades y persecuciones a través de mares jamás navegados. Arrastraban sus pasos hacia la iglesia de Santa María de la Sede para dar gracias por haber sobrevivido a lo que nadie había concebido jamás.

A la cabeza de aquel grupo espectral no figuraba el célebre marino portugués Fernando de Magallanes, cuyo cuerpo yacía enterrado en las playas tropicales de Mactán. El hombre que guidó a aquellos supervivientes a través del abismo oceánico era un marino vasco, maestre de navío castigado previamente por la justicia real: Juan Sebastián Elcano. Esta es la crónica de la mayor aventura marítima de todos los tiempos, una expedición comercial que derivó en la primera circumnavegación del planeta Tierra.

Ilustración cinematográfica en tonos oscuros y dorados de la nao Victoria navegando en un mar embravecido durante la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano.
La nao Victoria abriéndose paso en el océano embravecido durante la histórica travesía de Juan Sebastián Elcano (1519-1522).

La obsesión de las Especias: El origen de la Armada de las Molucas

Para comprender el viaje es preciso retroceder a principios del siglo XVI. Europa demandaba con desesperación especias como el clavo, la nuez moscada, la pimienta y la canela. En aquel tiempo, una bolsa de clavo valía más que su equivalente en oro purísimo; conservaba los alimentos, enmascaraba la putrefacción y curaba enfermedades.

Tras el Tratado de Tordesillas (1494), la Corona portuguesa dominaba la ruta oriental circundando África. España, por tanto, necesitaba hallar una vía occidental navegando hacia el oeste a través de las Indias para alcanzar las disputadas Islas Molucas (en la actual Indonesia).

El marino portugués Fernando de Magallanes, despechado con el rey Manuel I de Portugal por habérsele denegado una pensión, presentó un audaz plan ante el joven rey Carlos I de España. Magallanes afirmaba conocer la existencia de un paso o estrecho al sur del continente americano que conectaría el Océano Atlántico con el Mar del Sur (descubierto por Vasco Núñez de Balboa en 1513).

El 22 de marzo de 1518 se firmaron las Capitulaciones de Valladolid. Carlos I financió una escuadra compuesta por cinco naves y 239 hombres: la Armada de las Molucas.

Las cinco naves de la expedición

La flota estaba constituida por embarcaciones tipo nao y carabela, elegidas por su robustez y capacidad de carga:

  • Trinidad: Capitana de la flota, bajo el mando directo de Fernando de Magallanes (110 toneladas).
  • San Antonio: La nave de mayor tonelaje (120 toneladas), capitaneada por Juan de Cartagena.
  • Concepción: Bajo el mando de Gaspar de Quesada (90 toneladas). En ella embarcó Juan Sebastián Elcano como maestre.
  • Victoria: Capitaneada por Luis de Mendoza (85 toneladas).
  • Santiago: La más pequeña y ligera (75 toneladas), al mando de João Serrão, destinada a labores de exploración costera.

El marino perseguido: ¿Quién era Juan Sebastián Elcano?

Nacido en Getaria (Guipúzcoa) hacia 1486, Juan Sebastián Elcano era un navegante experimentado desde su juventud. Había servido a la Corona en las campañas de Italia a las órdenes del Gran Capitán y en las expediciones al norte de África organizadas por el Cardenal Cisneros.

Sin embargo, Elcano arrastraba una grave mancha legal. Años antes de la expedición, al no recibir el pago adeudado por la Real Hacienda para abonar la paga a su tripulación, se vio obligado a empeñar su propia nave a unos mercaderes genoveses. Esta operación estaba tipificada como delito grave de traición por vender un buque armado a extranjeros sin autorización real.

Acorralado por la justicia y amenazado con presidio, Elcano vio en la riesgosa flota de Magallanes la oportunidad perfecta para alistarse, obtener el perdón regio y redimir su honor en la mar.

La travesía atlántica y la sangrienta rebelión de Puerto San Julián

La escuadra zarpó de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519. Desde el comienzo, las tensiones entre los capitanes castellanos y el portugués Magallanes fueron brutales. Los españoles desconfiaban de las intenciones de un comandante extranjero que ocultaba sus mapas e itinerarios.

Al llegar al sur del continente americano a principios de 1520, el frío polar e inhóspito de la Patagonia obligó a la flota a invernar en el desolate Puerto San Julián. La desesperación y el racionamiento de comida provocaron un motín armado liderado por los capitanes españoles Juan de Cartagena, Gaspar de Quesada y Luis de Mendoza.

Elcano, por lealtad a sus superiores jerárquicos en la nao Concepción, participó activamente en la revuelta. Sin embargo, Magallanes actuó con aplastante frialdad: ejecutó a Quesada, descuartizó el cadáver de Mendoza tras ser ajusticiado y abandonó a Juan de Cartagena en aquellas playas desiertas junto a un sacerdote rebelde.

Magallanes decidió perdonar la vida a Elcano y a cuarenta marineros más, consciente de que necesitaba marinos de oficio para gobernar las embarcaciones en lo desconocido.

El cruce del Laberinto y el calvario del Océano Pacífico

La tragedia comenzó a cebarse con la flota. La nave Santiago naufragó explorando la costa patagónica. Meses después, mientras se adentraban por el anhelado laberinto de fiordos e islotes que hoy lleva el nombre de Estrecho de Magallanes, la nave San Antonio desertó de noche y puso rumbo de regreso a España, llevándose gran parte de los víveres.

En noviembre de 1520, las tres naves restantes salieron al océano desconocido. Magallanes lo bautizó como «Pacífico» por la aparente calma de sus aguas, pero aquel mar resultó ser una trampa inmensa.

Durante tres meses y veinte días, la escuadra navegó por la inmensidad vacía sin avistar tierra firme fértil. Las provisiones se corrompieron; el agua dulce se volvió pútrida y amarilla. Los hombres comieron aserrín de madera, cuero de los aparejos ablandado en el mar y ratas, las cuales se vendían a medio ducado cada una. El escorbuto devoró las encías de la tripulación.

La caída de Magallanes en Mactán

En marzo de 1521 alcanzaron las islas Filipinas. Magallanes, fascinado por la posibilidad de someter a los reyezuelos locales al cristianismo y al vasallaje de Carlos I, intervino imprudentemente en una disputa tribal en la isla de Mactán.

El 27 de abril de 1521, en una playa somera donde los botes no podían prestar apoyo de artillería, Magallanes y ocho de sus hombres fueron lanceados y despedazados por las tropas del cacique Lapulapu. La expedición perdía a su líder idealista.

Elcano asume el mando: La decisión que cambió la cartografía mundial

Tras la muerte de Magallanes y una posterior emboscada en Cebú donde cayeron los nuevos mandos, los sobrevivientes quemaron la nao Concepción por falta de marineros para maniobrarla. Quedaban únicamente la Trinidad y la Victoria.

El 8 de noviembre de 1521 alcanzaron finalmente el objetivo original: las ansiadas Islas Molucas (isla de Tidore). Allí cargaron las bodegas de ambas naves con valiosísimo clavo de olor.

Sin embargo, la nao Trinidad sufría una vía de agua irreparable que requería meses de carena. La expedición se dividió:

  1. La Trinidad, al mando de Gonzalo Gómez de Espinosa, intentaría regresar navegando hacia el este cruzando el Pacífico hasta el Virreinato de Nueva España (ruta que fracasó rotundamente).
  2. La Victoria, con solo 47 europeos y 13 nativos bajo el mando absoluto de Juan Sebastián Elcano, asumiría el destino final.

Elcano comprendió que para sobrevivir no podía desandar el camino. Planteó una maniobra audaz y geográficamente revolucionaria: navegar hacia el oeste cruzando todo el Océano Índico y remontar el Atlántico.

El problema era formidable: la ruta estaba bajo el control absoluto de la Armada portuguesa, con órdenes de encarcelar o ejecutar a cualquier castellano que navegara por sus aguas.

La heroica odisea de la Nao Victoria

Para evitar a los navíos portugueses, Elcano tomó una decisión extrema: navegar por latitudes meridionales desérticas del Índico, lejos de las rutas comerciales y sin tocar costa alguna.

Fue una travesía titánica de meses en soledad absoluta. La nave, carcomida por la broma (molusco xilófago que destruye la madera), hacía agua constantemente. Los hombres trabajaban día y noche en las bombas de achique mientras morían uno a uno de escorbuto y desnutrición.

Al doblar el espantoso Cabo de Buena Esperanza en mayo de 1522, la nave sufrió tormentas brutales. Sin carne ni sal, la tripulación se alimentaba exclusivamente de arroz hervido con agua de mar.

En julio de 1522, al límite de sus fuerzas y con la madera crujiendo, Elcano se vio obligado a fondear en las Islas de Cabo Verde (dominio portugués) fingiendo ser una nave española desorientada que regresaba de América. Lograron comprar alimentos, pero los portugueses descubrieron el engaño al darse cuenta de que la nave traía especias de las Molucas. Capturaron a trece marineros en tierra; Elcano levó anclas precipitadamente y logró escapar.

El regreso de los héroes y el legado universal

El 6 de septiembre de 1522, la nao Victoria divisó las costas de Sanlúcar de Barrameda. Habían transcurrido 1.082 días desde la partida. De los 239 hombres que salieron en 1519, únicamente 18 europeos y 3 indonesios regresaron a bordo de la nao Victoria.

El valor comercial de la carga de clavo que transportaba la Victoria no solo cubrió todos los costes financieros de las cinco naves de la armada original, sino que generó un beneficio neto para la Corona Española.

El rey Carlos I recibió a Elcano en Valladolid, concediéndole una pensión vitalicia de 500 ducados de oro y un escudo de armas propio coronado por un globo terráqueo con la célebre leyenda en latín: Primus circumdedisti me (El primero me circunnavegaste).

La hazaña demostró científicamente la esfericidad de la Tierra, conectó los mares del mundo en un único mapa navegable e inició la globalización. Juan Sebastián Elcano, el humilde marinero de Getaria, firmó con sangre y salitre la mayor empresa náutica de la Historia de la Humanidad.

Cronología

  • 22 de marzo de 1518: Firma de las Capitulaciones de Valladolid entre Carlos I y Fernando de Magallanes.
  • 10 de agosto de 1519: La Armada de las Molucas parte del muelle de las Muelas en Sevilla.
  • 20 de septiembre de 1519: Zarpe definitivo desde Sanlúcar de Barrameda hacia el Atlántico.
  • 31 de marzo de 1520: Llegada a Puerto San Julián (Patagonia) e inicio del motín castellano.
  • 21 de octubre de 1520: Descubrimiento de la entrada al paso interoceánico (Estrecho de Magallanes).
  • 28 de noviembre de 1520: Salida de las tres naves supervivientes al Océano Pacífico.
  • 27 de abril de 1521: Muerte de Fernando de Magallanes en la batalla de Mactán (Filipinas).
  • 8 de noviembre de 1521: Arribada de las naves Trinidad y Victoria a las Islas Molucas (Tidore).
  • 21 de diciembre de 1521: La nao Victoria emprende en solitario la travesía del Océano Índico bajo el mando de Elcano.
  • 19 de mayo de 1522: Doblaje del Cabo de Buena Esperanza en condiciones extremas.
  • 6 de septiembre de 1522: Entrada de la nao Victoria en el puerto de Sanlúcar de Barrameda.
  • 8 de septiembre de 1522: Desembarco oficial de los 18 supervivientes en Sevilla.
Infografía histórica en formato 16:9 sobre fondo oscuro que ilustra el mapa de la primera circumnavegación del globo por Juan Sebastián Elcano a bordo de la nao Victoria entre 1519 y 1522.
Carta de navegación e hitos clave de la primera vuelta al mundo: 3 años de travesía, 18 supervivientes y el mapa del planeta unificado por primera vez.

Preguntas frecuentes

¿Por qué fue Juan Sebastián Elcano y no Magallanes quien dio la primera vuelta al mundo?

Fernando de Magallanes planeó la expedición para llegar a las Islas Molucas navegando hacia el oeste, pero falleció en Filipinas en abril de 1521. Fue Juan Sebastián Elcano quien tomó el mando de la nave superviviente (la nao Victoria) y decidió continuar navegando hacia el oeste atravesando el Océano Índico controlado por los portugueses, completando así la primera vuelta al globo.

¿Cuántos hombres regresaron en la nao Victoria?

A bordo de la nao Victoria regresaron únicamente 18 hombres europeos y 3 indonesios el 6 de septiembre de 1522. Posteriormente, los marineros capturados por los portugueses en las islas de Cabo Verde y los supervivientes de la nave Trinidad fueron rescatados y regresaron a España en años posteriores.

¿Qué beneficio económico obtuvo España con la expedición?

Pese a perder cuatro de las cinco naves y a más del 90% de la tripulación, las bodegas de la nao Victoria llegaron cargadas con más de 500 quintales de clavo de olor. La venta de esta especia cubrió todos los costes financieros de la expedición original y generó un superávit económico para la Corona Española.

¿Por qué se descubrió un desfase en el calendario al regresar a España?

Al llegar a Cabo Verde, la tripulación de Elcano descubrió que para ellos era miércoles 9 de julio, mientras que en tierra era jueves 10 de julio. Fue la primera constatación práctica en la Historia de que al navegar continuamente hacia el oeste siguiendo el curso del sol se pierde un día completo alrededor de la Tierra.

Distinción entre hechos y leyenda

Hecho Histórico:

La expedición no zarpó en 1519 con el objetivo inicial de dar la vuelta al mundo, sino de encontrar una ruta comercial a las Molucas y regresar por el mismo camino.

Leyenda / Mito:

Magallanes pretendía dar la vuelta al planeta desde el principio. FALSO. El plan original era ir y volver por el espacio marítimo adjudicado a Castilla en el Tratado de Tordesillas.

Hecho Histórico:

Elcano estuvo al borde de ser ejecutado por Magallanes tras amotinarse en Puerto San Julián en 1520.

Leyenda / Mito:

Toda la tripulación murió por escorbuto durante la travesía. FALSO. Aunque la enfermedad causó estragos terribles, muchos hombres fallecieron por desnutrición severa, combates en Filipinas y ahogamiento en naufragios.

Hecho Histórico:

El escudo concedido a Elcano por Carlos I incluía un globo terráqueo con la leyenda Primus circumdedisti me.

Epoca: Siglo XVI (1519 - 1522) - Reinado de Carlos I de España
Localizacion: Sanlúcar de Barrameda / Sevilla / Estrecho de Magallanes / Islas Molucas / Cabo de Buena Esperanza COORDENADAS: 36.7778° N, 6.3528° W (Sanlúcar de Barrameda)
Personajes: Juan Sebastián Elcano: Marino de Getaria, maestre de la nao Concepción y posterior capitán de la nao Victoria.

Fernando de Magallanes: Comandante portugués de la Armada de las Molucas, fallecido en Mactán.

Antonio Pigafetta: Erudito y cronista italiano de la expedición, autor del diario del viaje.

Carlos I de España: Monarca que financió y autorizó la expedición marítima.

Gonzalo Gómez de Espinosa: Alguacil mayor de la armada y posterior capitán de la nave Trinidad.

Lapulapu: Chieftain de la isla de Mactán cuyas fuerzas derrotaron a Magallanes.

Bibliografia consultada

Pigafetta, Antonio. Primer viaje alrededor del mundo. Madrid: Ediciones Cátedra, 2012.

Fernández de Navarrete, Martín. Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV. Madrid: Imprenta Real, 1837.

Zweig, Stefan. Magallanes: El hombre y su gesta. Barcelona: Editorial Juventud, 2019.

Fernández-Armesto, Felipe. Straits: Beyond the Myth of Magellan. London: Bloomsbury Publishing, 2022.

Comellas, José Luis. La primera vuelta al mundo. Sevilla: Ediciones Rialp, 2019.