Blas de Lezo y la defensa de Cartagena de Indias (1741): Historia y estrategia.

En 1741, un marino tullido y veterano de mil batallas logró una de las victorias militares más asombrosas de todos los tiempos frente a una flota imperial aplastante.

3 de septiembre de 2026 Lectura: 8 min

Introducción: El escenario de una colisión inevitable

En la primavera de 1741, las aguas del mar Caribe frente a las murallas de Cartagena de Indias fueron testigo de una de las mayores concentraciones de fuerza naval jamás vistas en el mundo occidental. El Imperio Británico, decidido a arrebatar a la Monarquía Hispánica el control del comercio americano, envió una flota colosal bajo el mando del almirante Edward Vernon.

Frente a esta apabullante marea de acero, cañones y hombres se encontraba un marino curtido en mil batallas, cuyo cuerpo mutilado ocultaba una mente táctica brillante: Don Blas de Lezo y Olavarrieta, conocido por sus propias tropas y por sus enemigos como el Mediohombre.

Esta crónica desentraña los hechos documentados de una batalla legendaria que cambió el rumbo geoestratégico del siglo XVIII, separando la realidad histórica de los mitos forjados a lo largo de los siglos.

El almirante Blas de Lezo con parche y casaca militar dirigiendo la defensa artillera de Cartagena de Indias frente a la flota británica en llamas.
Don Blas de Lezo y Olavarrieta, el «Mediohombre», al mando de las baterías defensivas durante el histórico sitio de Cartagena de Indias en 1741.

El contexto geopolítico: La Guerra del Asiento

Para comprender la magnitud del asedio, es necesario mirar el tablero internacional de 1741. La rivalidad comercial y colonial entre Gran Bretaña y España en el Atlántico había alcanzado un punto de ebullición insostenible. El contrabando británico en las Indias occidentales y las tensiones aduaneras provocaron el estallido de la llamada Guerra del Asiento (conocida en la historiografía británica como la Guerra de la Oreja de Jenkins).

Londres aspiraba a un objetivo ambicioso: destruir el poderío naval español en América, capturar los puertos clave del continente y fracturar el sistema de flotas y galeones. El premio mayor era Cartagena de Indias, la llave indiscutible del virreinato de Nueva Granada y el corazón logístico del imperio transoceánico.

La desproporción de fuerzas: David contra Goliath

Los números de la expedición británica enviada contra Cartagena de Indias marean a cualquier historiador moderno. Las fuentes documentales británicas y españolas coinciden en señalar la colosal desproporción de los contingentes:

  • La Flota Británica: Alrededor de 186 a 195 navíos (entre ellos cerca de 30 navíos de línea de gran porte, fragatas, bombardas y más de un centenar de transportes), con una fuerza de combate estimada entre 23.000 y 27.000 hombres, incluyendo infantería de marina, tropas coloniales y miles de marineros.
  • La Defensa Española: Una guarnición extremadamente reducida. Blas de Lezo disponía de apenas 6 navíos de línea operativos, unos 3.000 soldados regulares, marineros de la Armada, milicias locales y un centenar de indios arqueros flecheros procedentes de misiones vecinas, sumando en total una fuerza activa inferior a los 4.000 defensores.

A pesar de esta abrumadora inferioridad numérica, el almirante guipuzcoano poseía un activo incalculable: el conocimiento absoluto del terreno, unas fortificaciones formidables estratégicamente diseñadas y una moral de resistencia inquebrantable.

El genio táctico de Blas de Lezo en el fuerte de San Felipe

Blas de Lezo no era un novato. A sus 52 años, el marino vasco arrastraba las secuelas físicas de una vida entregada a la Corona: le faltaba la pierna derecha (perdida tras un cañonazo en Málaga a los 18 años), tenía el brazo derecho inmovilizado por un balazo de mosquete recibido en Barcelona, y lucía un parche que cubría su ojo izquierdo, dañado frente a Tolón. Lejos de mermar su capacidad, su experiencia acumulada en el Mediterráneo y el Pacífico le otorgaba una visión táctica superior a la de sus adversarios.

Previendo los movimientos de Edward Vernon, Lezo rediseñó el sistema defensivo de la bahía y la ciudad. Bloqueó los accesos con barcos hundidos estratégicamente para entorpecer el paso de los colosos británicos, reforzó los puntos ciegos de las murallas y preparó una trampa mortal en torno al Castillo de San Felipe de Barajas, la fortaleza clave que dominaba la ciudad.

El momento crítico del asedio se produjo durante el asalto terrestre británico contra San Felipe en la medianoche del 19 al 20 de abril de 1741. Las tropas británicas, fatigadas, confiadas y mal coordinadas, avanzaron en la oscuridad hacia las murallas del castillo provistas de escalas demasiado cortas y herramientas inadecuadas.

La genialidad defensiva de Lezo consistió en excavar fosos escalonados frente a las murallas y coordinar un fuego cruzado demoledor desde posiciones elevadas. Las tropas atacantes quedaron atrapadas en un lodazal de fuego y metralla, diezmadas por la artillería española y la viruela que ya comenzaba a hacer estragos en el campamento británico.

El desastre británico y el silencio de Londres

La derrota británica fue de proporciones históricas. Las bajas humanas en el bando invasor superaron los 8.000 muertos y heridos en combate, a los que se sumaron miles de fallecidos adicionales a causa de la fiebre amarilla, la disentería y la desnutrición tropical.

Tan segura estaba la corte británica de la victoria que el almirante Vernon, antes de consolidar el triunfo, había ordenado acuñar medallas conmemorativas en Londres que rezaban: «El orgullo español humillado por el almirante Vernon» y que mostraban a Blas de Lezo arrodillándose ante él. Cuando las noticias del desastre absoluto llegaron a Londres, el rey Jorge II ordenó prohibir la difusión de cualquier crónica sobre la batalla, y la acuñación de las medallas fue severamente silenciada.

La victoria en Cartagena de Indias permitió a España mantener el control vital del Caribe durante varias décadas más, frenando en seco las ambiciones territoriales británicas en la América continental.

Cronología

  • 1689 (3 de febrero): Nace Blas de Lezo y Olavarrieta en Pasajes, Guipúzcoa.
  • 1704: Participa en la emblemática batalla naval de Málaga, donde pierde la pierna derecha.
  • 1737: Es nombrado Comandante General de Cartagena de Indias para supervisar y reforzar sus defensas navales.
  • 13 de marzo de 1741: La imponente flota británica de Edward Vernon aparece en el horizonte de Cartagena de Indias, dando inicio formal al asedio.
  • 19-20 de abril de 1741: Se libra el decisivo asalto terrestre contra el Castillo de San Felipe de Barajas, culminando en la estrepitosa derrota británica.
  • 7 de septiembre de 1741: Fallece Blas de Lezo en Cartagena de Indias debido a complicaciones de salud, poco después de la victoria.
Infografía histórica comparativa sobre la defensa de Cartagena de Indias en 1741, mostrando la superioridad numérica británica frente a la estrategia de Blas de Lezo.
Análisis táctico y comparativo del enfrentamiento entre la Real Armada Británica y la defensa española liderada por Don Blas de Lezo en 1741.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué llamaban a Blas de Lezo «Mediohombre»?

El apodo se debió a las graves y múltiples mutilaciones sufridas en combate a lo largo de su carrera militar: perdió la pierna derecha en Málaga (1704), el uso del brazo derecho tras un balazo en Barcelona (1714) y el ojo izquierdo en Tolón.

¿Cuántos barcos y hombres tenía el ejército británico frente a España?

La flota británica estaba compuesta por cerca de 190 naves y entre 23.000 y 27.000 hombres, mientras que los defensores españoles apenas alcanzaban los 4.000 efectivos totales entre soldados, marineros y milicianos.

¿Qué pasó con las famosas medallas conmemorativas británicas?

El almirante británico Edward Vernon mandó acuñar medallas celebrando una victoria prematura antes de tomar la ciudad. Tras la derrota aplastante, el gobierno de Londres prohibió su distribución y ordenó retirar del registro oficial cualquier mención al desastre.

Distinción entre hechos y leyenda

Hechos documentados:

La composición y el tamaño masivo de la flota británica de Edward Vernon; las graves mutilaciones físicas históricas de Blas de Lezo; el diseño defensivo del puerto y el fracaso del asalto terrestre al Castillo de San Felipe de Barajas en abril de 1741; la orden de censura de la derrota en Londres.

Hipótesis y leyendas:

La existencia de cartas o mensajes cruzados en tono de burla extrema entre Vernon y Lezo durante el asedio (frecuentes en la literatura popular patriótica pero carentes de rigor documental estricto en los archivos de la época).

Epoca: Siglo XVIII (La Ilustración y las guerras dinásticas coloniales en el Imperio Español).
Localizacion: Cartagena de Indias (actual Colombia, entonces parte del Virreinato de Nueva Granada). COORDENADAS: 10.3910, -75.5144
Personajes: Don Blas de Lezo y Olavarrieta: Almirante de la Real Armada Española, estratega principal de la defensa y héroe indiscutible de la jornada.

Edward Vernon: Almirante de la Royal Navy británica, comandante en jefe de la expedición invasora contra Cartagena de Indias.

Virrey Sebastián de Eslava: Virrey de Nueva Granada y superior civil y militar en la plaza, que coordinó la defensa conjunta con la Armada.

Bibliografia consultada

Quintero Saravia, Gonzalo M. Don Blas de Lezo: Biografía de un marino español del siglo XVIII. Editorial Edaf, 2002.

Lucena Salmoral, Manuel. A la sombra del Libertador: Cartagena de Indias en el siglo XVIII. CSIC.

Archivo General de Indias (Sevilla): Documentación sobre la Capitanía General de Cartagena de Indias y partes de guerra de la Armada (1741).