Diego García de Paredes: La Hazaña del Sansón de Extremadura en el Garigliano.

De la hidalguía trujillana a los campos de Italia: Crónica rigurosa del gigante de los Tercios que paró un ejército con un montante y se ganó el título de Gran Diablo

1 de septiembre de 2026 Lectura: 10 min

A finales del siglo XV y principios del XVI, los campos de Europa occidental asistieron al nacimiento de una nueva forma de hacer la guerra. En medio del choque de picas, arcabuces y la diplomacia armada de los Reyes Católicos, emergió la figura colosal de un hombre nacido para desafiar los límites de la anatomía humana. Su nombre era Diego García de Paredes, aunque la historia, el folclore y sus propios contemporáneos lo consagraron para siempre bajo un apelativo tan rotundo como respetado: el Sansón de Extremadura.

Nacido en la noble y medieval ciudad de Trujillo en 1466, García de Paredes no fue únicamente un producto de la mitología popular romántica. Los archivos de la época, las crónicas de Hernán Pérez de Pulgar y los testimonios de las Guerras de Italia demuestran que poseía una fuerza física prodigiosa, combinada con una audacia táctica que a menudo rozaba la temeridad. Esta es la crónica rigurosa de uno de los capitanes más temidos del Renacimiento español.

Ilustración cinematográfica en tonos oscuros y dorados de Diego García de Paredes, el Sansón de Extremadura, defendiendo el puente del Garigliano con una espada montante.
Diego García de Paredes, el Sansón de Extremadura, conteniendo él solo al ejército francés en el puente del Garigliano (1503).

Los Orígenes de un Gigante: De Trujillo al Fuego de Italia

Trujillo vio crecer a un mancebo de corpulencia excepcional que, desde su más tierna juventud, parecía incapaz de someterse a la disciplina civil o a la quietud de la corte. Tras sacudirse las reprimendas paternas por sus constantes trifulcas callejeras, Diego halló su verdadero cauce en el oficio de las armas.

Participó de manera destacada en la Guerra de Granada, donde la caballería y la infantería castellana se fogueaban en el asedio final al reino nazarí. Sin embargo su leyenda militar comenzó a fraguarse de verdad cuando cruzó el Mediterráneo para integrar las fuerzas que la Monarquía Hispánica desplegó en la península itálica bajo el mando supremo de Gonzalo Fernández de Córdoba, el célebre Gran Capitán.

En Italia, las campañas contra los ejércitos franceses se convirtieron en el laboratorio donde se pulieron los futuros Tercios. En aquel escenario de fuego, hambre y fango, García de Paredes no tardó en destacar no solo por su valor, sino por su tremenda envergadura y el uso letal de un arma poco común por su tamaño: el montante, una espada de dos manos de dimensiones descomunales que manejaba con la soltura de una vara ligera.

La Hazaña Cumbre: El Puente del Garigliano (1503)

El episodio más deslumbrante y documentado de la biografía militar de García de Paredes tuvo lugar en las postrimerías de 1503, durante la tristemente célebre campaña del río Garigliano, en el sur de Nápoles. El ejército español, agotado por las lluvias torrenciales y las fiebres invernales, se encontraba atrincherado frente a las superiores huestes del Reino de Francia.

Los franceses, decididos a cortar la retirada española y aniquilar al contingente de Gonzalo Fernández de Córdoba, intentaron cruzar el río a través de un estrecho puente de tablas. En el momento más crítico del despliegue defensivo, cuando el pánico amenazaba con romper las líneas castellanas, García de Paredes protagonizó una de las páginas más legendarias de la historia militar universal.

Solo ante el enemigo

Equipado con su inconfundible armadura y empuñando su pesado montante, el extremeño se apostó él solo en la cabecera del puente. Según relatan los cronistas presenciales, contuvo el avance de la vanguardia francesa a mandobles limpios, cortando picas, destrozando yelmos y despeñando a cuantos soldados galos osaban intentar el cruce.

La estrechez del paso impidió que los atacantes pudieran rodearle o dispararle con eficacia sin diezmar a sus propios hombres. Aquella resistencia numantina detuvo el ímpetu francés el tiempo suficiente para que el grueso del ejército español reorganizara sus posiciones y contraatacara. La leyenda asegura que los soldados franceses, aterrados ante la furia descomunal de aquel coloso castellano, comenzaron a llamarle «le grand diable» (el gran diablo).

Curiosidades Poco Conocidas: Más Allá del Metal y la Espada

La figura de García de Paredes está jalonada de anécdotas que los cronistas de Indias y de la corte recogieron con mezcla de asombro y devoción. Una de las más singulares ocurrió en Roma, ante el mismísimo Papa Alejandro VI.

Cuentan que durante una disputa con unos oficiales italianos que dudaban de su fuerza, García de Paredes arrancó de cuajo el pesado dintel de mármol de una puerta para demostrar de lo que era capaz ante los presentes. En otra ocasión, durante un incidente callejero en la Ciudad Eterna, se dice que detuvo un carruaje en marcha agarrando la rueda trasera con una sola mano mientras los caballos tiraban en vano.

Asimismo, tras los sucesos de Italia, su ansia de aventura lo condujo a participar en expediciones hacia el continente americano y el norte de África, sirviendo como maestre de campo y demostrando que su resistencia física sobrevivió a las heridas de decenas de batallas.

El Ocaso del Guerrero y su Legado en la Hispanidad

Diego García de Paredes falleció en Badajoz en 1534, cuando se disponía a embarcar nuevamente hacia América para unirse a las empresas ultramarinas. Sus restos fueron trasladados posteriormente a su Trujillo natal, donde hoy reposan en la iglesia de Santa María la Mayor.

Su estela no se extinguió con su muerte. Su hijo, llamado igualmente Diego García de Paredes, siguió sus pasos cruzando el Atlántico para convertirse en uno de los conquistadores y fundadores de ciudades en tierras de Venezuela (siendo cofundador de Trujillo en América). El linaje de los Paredes simbolizó la quintaesencia del espíritu de la Hispanidad renacentista: arrojo sin límites, lealtad a la Corona y una vocación militar que trascendió las fronteras de su época.

Cronología

  • 1466: Nacimiento de Diego García de Paredes en la ciudad de Trujillo (Cáceres).
  • 1492: Participación activa en las fases finales de la Guerra de Granada bajo las órdenes de los Reyes Católicos.
  • 1499-1503: Despliegue en las Guerras de Italia integrando las tropas del Gran Capitán (Gonzalo Fernández de Córdoba).
  • Diciembre de 1503: Gesta heroica en la defensa del puente del río Garigliano frente al ejército francés.
  • 1520s: Participación en diversas campañas en el norte de África y misiones de ultramar.
  • 1534: Fallecimiento de Diego García de Paredes en Badajoz a la edad de 68 años.

Enlaces para saber más

Ilustración cinematográfica en tonos oscuros y dorados de Diego García de Paredes, el Sansón de Extremadura, defendiendo el puente del Garigliano con una espada montante.
Diego García de Paredes, el Sansón de Extremadura, conteniendo él solo al ejército francés en el puente del Garigliano (1503).

Preguntas frecuentes

¿De dónde proviene exactamente el apodo de «Sansón de Extremadura»?

El sobrenombre le fue otorgado tanto por sus contemporáneos en los campos de batalla de Italia como por los cronistas posteriores debido a su descomunal fuerza física, su estatura imponente para la época y su capacidad acreditada para romper líneas enemigas casi en solitario, evocando la figura bíblica de Sansón.

¿Es históricamente real la defensa del puente del Garigliano?

Sí, está perfectamente documentada en las crónicas de la época, como los escritos de Hernán Pérez de Pulgar y los anales militares de las campañas de Nápoles. Aunque la tradición oral y popular amplificó algunos detalles folclóricos, el núcleo del hecho —un soldado conteniendo el paso en un puente estrecho— es un hecho histórico incontestable.

¿Qué era exactamente un montante y por qué lo usaba?

El montante era una espada de gran tamaño (a dos manos) diseñada en el Renacimiento para romper formaciones de picas, abrirse paso entre multitudes y desbaratar cargas de infantería o caballería ligera. García de Paredes destacaba por poseer la fuerza y la técnica depurada necesarias para blandir esta pesada arma con extrema agilidad.

¿Tuvo descendencia que continuara su legado en América?

Sí. Su hijo, también llamado Diego García de Paredes, cruzó el Atlántico y participó activamente en la conquista y colonización de América del Sur, destacando como fundador de ciudades y replicando el carácter indómito de su progenitor.

Distinción entre hechos y leyenda

Hecho Histórico:

Diego García de Paredes participó activamente en las Guerras de Italia bajo el mando del Gran Capitán y destacó de manera sobresaliente en la campaña del Garigliano.

Leyenda / Mito:

Que un solo hombre, sin ningún tipo de apoyo, matara a cientos de enemigos sin recibir un solo rasguño en el puente. FALSO. La gesta real consistió en contener temporalmente el avance táctico en un punto estrecho, apoyado por la estructura del terreno y la confusión del enemigo, aunque su arrojo físico fue real y documentado.

Hecho Histórico:

El uso intensivo del montante y su extraordinaria fuerza física le granjearon el respeto de sus camaradas y el sobrenombre de «el gran diablo» por parte de los franceses.

Leyenda / Mito:

Las proezas físicas exageradas en la corte papal, como arrancar dinteles de mármol de cuajo con las manos desnudas, pertenecen al folclore hagiográfico renacentista y a la tradición oral extremeña, aunque reflejan la fama real de su potencia física.

Epoca: Siglos XV y XVI (Reinado de los Reyes Católicos y Carlos I) Renacimiento
Localizacion: Trujillo (Cáceres) / Nápoles y el río Garigliano (Italia) / Badajoz COORDENADAS: 39.4627° N, 5.8810° W (Trujillo, Cáceres)
Personajes: Diego García de Paredes: Militar, hidalgo y aventurero extremeño, apodado el Sansón de Extremadura.

Gonzalo Fernández de Córdoba (El Gran Capitán): Insigne general español bajo cuyo mando brilló tácticamente García de Paredes en Italia.

Alejandro VI (Rodrigo Borgia): Pontífice romano ante quien el extremeño protagonizó célebres demostraciones de fuerza física.

Bibliografia consultada

Pérez de Pulgar, Hernán. Crónica de los señores gran capitán don Gonzalo Fernández de Córdoba y de su hidalgo Diego García de Paredes. Madrid: Biblioteca de Autores Españoles, 1953.

Zurita, Jerónimo. Historia del rey Don Hernando el Católico: de las empresas y ligas de Italia. Zaragoza: Edición institucional de las Cortes de Aragón, 1989.

Marías, Fernando. El largo siglo XVI: los usos artísticos del Renacimiento español. Madrid: Taurus, 1989.

Quintana, Manuel José. Vidas de los españoles célebres: Don Gonzalo Fernández de Córdoba. Madrid: Imprenta de M. Rivadeneyra, 1867.